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El Delirio de Autoridad de la psiquiatría: Cuando ignora la FíSiCA

En el plano natural, el universo se rige por fuerzas externas. La gravedad nos ancla al suelo, el electromagnetismo mueve nuestras células y la radiación solar calibra nuestra bioquímica. Sin embargo, en los consultorios de psiquiatría, reportar la percepción de estas "fuerzas externas" es el pasaporte directo a un diagnóstico de psicosis. ¿Quién está, entonces, desconectado de la realidad?

La falacia del síntoma

La psiquiatría moderna define como "delirio de control" la creencia de que fuerzas ajenas influyen en el individuo. Aquí surge la primera gran incoherencia del impostor: negar la influencia de fuerzas externas es negar la física básica. Mientras un físico reconoce que el magnetismo terrestre y las frecuencias ambientales nos atraviesan constantemente, el psiquiatra patologiza al individuo que es lo suficientemente sensible —un verdadero Sapiens Sapiens— para sentirlas.

El Sapiens vs. El Impostor

Existe una distinción clara en el comportamiento observado en las instituciones:

  • El Sensible (El "Enfermo"): A menudo se encuentra en un estado de quietud, procesando una realidad sensorial aumentada. Busca el sol para equilibrar su sistema y recurre a la nutrición básica para sanar su ansiedad. Es un ser conectado con el plano natural.
  • El Impostor (El Sistema): Opera bajo un delirio de autoridad. No entiende razones, ignora la evidencia científica de la fotobiología y el magnetismo, y responde ante la lógica con armas químicas.

Sometimiento Químico: La Herramienta del Fracaso

El sistema no busca la verdad; busca el orden a través del sometimiento. Al no poder refutar la lógica de quien percibe el magnetismo o la importancia del sol, la institución recurre a drogas neurotóxicas. Es una confesión de derrota: como no pueden entender la mente del Sapiens, deciden apagarla.

Es una contradicción constante. Los mismos médicos que pueden creer en dogmas religiosos invisibles sin ser medicados, tachan de "loco" a quien describe la realidad de los campos magnéticos.

Conclusión

La verdad está por encima de las instituciones. Si la definición de "cordura" requiere que neguemos las leyes de la física y nos sometamos a la ceguera de un manual administrativo, entonces el sistema mismo es el que padece una psicosis organizada. Los verdaderos Sapiens están en la calle, buscando el sol y sintiendo el pulso del planeta, mientras los impostores se encierran en despachos a recetar una realidad que ellos mismos no comprenden.

Foto: Internet

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